En el marco del IIIº Seminario Internacional Colonia Dignidad: Avanzando hacia la verdad y la justicia, el Prof. Dr. Günter Morsch dictó la conferencia “La construcción de una narrativa histórica en un lugar con pasados difíciles” a partir de su experiencia como director del Memorial de Sachsenhausen, ubicado en el estado federado de Branderburgo.

Este memorial opera sobre lo que fue un campo de concentración que empieza a funcionar muy tempranamente en la época del Nacional Socialismo, pero después de la II Guerra Mundial este territorio queda en la Alemania Democrática, y es utilizado por el Ejército Soviético como centro de detención para simpatizantes del régimen nazi.

Durante su exposición, Morsh destacó que el concepto rector de la reestructuración del complejo conmemorativo de Sachsenhausen ha sido la descentralización, que trata de que el visitante viva la historia en los sitios auténticos donde ésta tuvo lugar.

El Monumento Nacional del Recuerdo y Conmemoración de Sachsenhausen fue inaugurado el 22 de abril de 1961, tras muchos años tanto de utilización como de devastamiento de las instalaciones del campo por parte del ejército soviético, de la Policía Popular Acuartelada (Kasernierte Volkspolizei) y del Ejército Popular Nacional de la RDA.

Desde 1993 el Memorial de Sachsenhausen es parte de la Fundación de Lugares Conmemorativos de Branderburgo, institución de carácter público financiada por el estado federado de Branderburgo y la República Federal de Alemania. Pese a ésto, el Dr. Morsch hizo hincapié en que: “Ni el gobierno central ni los estados federados pueden inmiscuirse en los contenidos de memoria para evitar la instrumentalización de ésta”, sobre todo considerando las memorias múltiples del lugar.

Caso similar a la Colonia Dignidad donde también confluyen pasados difíciles. Desde su fundación en 1961, fue un espacio donde se dio cabida a múltiples crímenes de lesa humanidad como trabajo esclavo y abuso sexual sistemático, cuyas víctimas fueron los propios habitantes y vecinos de Catillo; y que desde 1973 – siendo un aliado estratégico de la dictadura cívico militar – funcionó como un centro de detención, tortura y exterminio de prisioneros políticos.

Al respecto el Dr. Morsch señaló que, en general, una memoria común no es posible en sitios como Sachenhausen o Colonia Dignidad, sino que estos relatos deberían ser construidos por los diferentes grupos de víctimas.

También hizo referencia a que en sitios similares a Sachsenhausen no hay cabida a la comparación de experiencias, ya que este factor no considera sentimientos de víctimas y familiares.

Finalmente dijo que: “Estos principios son particulares a una historia específica y no puedo decir que debe ser así en otros lados, pero sin duda es un punto de partida para trabajar”.

Campo de Concentración de Sachsenhausen:  Del control nazi al poder soviético

Morsch señaló que en marzo de 1933 una fábrica de cervezas vacía en el centro de la ciudad de Oranienburgo fue destinada a ser el primer campo de concentración en Prusia por los miembros de las Sturmabteilung o SA (Tropas de Asalto), y que tras la toma del poder de los nacionalsocialistas adquirió una importancia clave en la persecución a los opositores, sobre todo en Berlín, debido a su cercanía con la capital del Reich. El “Campo de Concentración de Oranienburgo” fue cerrado en julio de 1934 por la SS que se había hecho cargo del sitio, ésto, tras el Golpe de Röhm y la pérdida del poder de las SA.

Iniciada la reubicación de los prisioneros a otros campos de concentración, se mantuvo el terreno de la cervecería como campo de reserva, hasta el completo traslado de los prisioneros el 13 de julio de 1934. Hasta esa fecha fueron encarceladas más de 3 mil personas y al menos 16 fueron asesinados, entre ellos el periodista y escritor anarquista Erich Mühsam.

Además, cabe destacar que la propaganda de los nacionalsocialistas mostró una imagen edulcorada de la situación del campo de concentración para contrarrestar los informes de los presos que lograron escapar y publicaron en el extranjero sus testimonios del terror en Oranienburgo.

Un detalle que es importante mencionar, es que a diferencia del campo de concentración construido posteriormente en Sachsenhausen, el de Oranienburgo se encontraba en el centro de la ciudad, en la carretera central que llevaba a Berlín, y podía ser contemplado por los habitantes y transeúntes.

Un segundo periodo se enmarca entre 1936 y 1945. En el verano de 1936 prisioneros de los campos de Emsland construyen el Campo de Concentración de Sachsenhausen, primer campo edificado tras el nombramiento de Heinrich Himmler como jefe de la policía alemana.

Este recinto fue diseñado por un arquitecto de las SS y pretendía ser un modelo de campo de concentración, por ésto, debía plasmar arquitectónicamente la imagen del mundo nacionalsocialista y someter a los prisioneros de forma absoluta al poder de las SS.

El campo de Sachsenhausen gozaba de una posición especial dentro del sistema de campos de concentración nazis por su cercanía a la capital del Reich y porque servía como campos de entrenamiento para su personal. Esta posición estratégica quedó todavía más acentuada cuando en 1938 la inspección de Campos de Concentración se traslado de Berlín a Oranienburgo.

Durante este periodo hubo más de 200 mil personas recluidas en el campo de concentración de Sachsenhausen. En un comienzo los prisioneros eran adversarios políticos del régimen nacionalsocialista, después progresivamente miembros de colectivos que los nazis consideraban inferiores en el aspecto racial o biológico, y a partir de 1939 ciudadanos de los estados ocupados en Europa.

Decenas de miles murieron a causa de enfermedades, trabajos forzados, malos tratos y hambre, o fueron víctimas de operativos de exterminio sistemático de las SS. En las Marchas de la Muerte posteriores a la evacuación del campo a finales de abril 1945 murieron miles de prisioneros. El 22 y 23 de ese mes, soldados soviéticos y polacos liberaron a los más de 3 mil enfermos, médicos y enfermeros que habían permanecido en el campo de concentración.

Tres meses después de terminada la II Guerra Mundial y tras la liberación de Europa del dominio nazi, en agosto de ese año, el servicio secreto soviético (NKWD) trasladó al campo especial Nr.7 al centro del antiguo campo de concentración de Sachsenhausen.

La mayoría de los edificios, con excepción del crematorio y de las instalaciones de exterminio, siguieron utilizándose con sus mismas funciones. En el campo de concentración había principalmente funcionarios de bajo rango del régimen nazi, pero también perseguidos políticos y condenados por tribunales militares soviéticos.

Desde 1948 Sachsenhausen se convirtió – como campo especial Nr.1, en el más de los campos especiales de la zona de ocupación soviética. Hasta su desmantelamiento en marzo de 1950, por este campo de concentración pasaron unos 60 mil prisioneros, de los cuales 12 mil murieron a causa de enfermedades y desnutrición.